La aviación a escala celebró su gran festival anual

El II Festival de Aeromodelismo 2008 de Alcantarilla (Murcia) fue un resumen de lo mejor y lo último de esta modalidad deportiva

La muestra acogió una presentación del único club español de cohetemodelismo

El cielo murciano se llenó de dibujos en el aire, con la celebración del II Festival de Aeromodelismo, en la base aérea de Alcantarilla, con motivo de la Feria de Septiembre de la capital murciana. La estrecha colaboración entre la Federación de Deportes Aéreos de Murcia (FAM) y los responsables de la base que el Ejército del Aire tiene en Alcantarilla fue el elemento determinante para que la última edición del Festival de Aeromodelismo fuese la mejor cita con los aviones de radiocontrol que han conocido los cielos murcianos y uno de esos impulsos que tanto agradecen protagonistas y afición a la acrobacia aérea.

Por su parte, el Ejercito del Aire no quiso limitarse a poner a disposición del festival sus infraestructuras de Alcantarilla, sino que también quiso aportar su grano de arena para el éxito del mismo, desplazando al completo su recién creada „Patrulla de Exhibición de Aeromodelismo‰ que, obedeciendo a su lema, vuelan „con los pies en el suelo‰ . Pero una de las estrellas de la última edición del festival fue la presentación de un equipo de cohetemodelismo del Club Spain Rocketry, que, dirigido por Jose Luis Sánchez, presentó un aeromodelo de cohete, en el apartado de estática, con su rampa de lanzamiento incluida. Este club es originario de Roselló (Lérida), donde realiza un lanzamiento mensual de cohetes de este tipo. Se trata de una de las pocas experiencias de esta especial modalidad de aeromodelismo en nuestro país. Sin embargo, esta modalidad, también conocida como „rocketry‰, está muy extendida en Estados Unidos y Canadá. En Europa, permanece, de momento, en un segundo plano. De ahí, la importancia que tuvo para Spain Rocketry su presentación en el marco del II Festival de Aeromodelismo 2008.

Por si la carga de emociones se quedase corta, Raúl Lozano, desplazado, desde Castellón, con su remolque y el equipo completo de apoyo, presentó su reactor „Ultralightning‰. Su vuelo en Alcantarilla fue el primero que hizo en España y alcanzó increíbles velocidades de más de 400 kilómetros por hora. Este tipo de aparatos con esta clase de prestaciones son los que ofrecen a la afición el verdadero rostro del aeromodelismo y la extraordinaria capacidad de los pilotos de radiocontrol. Porque hay que dejar claro que volar un aparato de estas características, a semejante velocidad, desde tierra, exige más habilidad que hacerlo desde dentro.

La exhibición de vuelo se abrió con el remolque de las pancartas de la Federación Aérea Murciana y Murcia Turística, sin cuya ayuda y la del resto de los patrocinadores no se podrían celebrar estos eventos.

Vuelo circular, combate aéreo, pequeños reactores

En primera posición, voló Agustín Serrano Vicario, varias veces campeón de España de acrobacia en vuelo circular, que hizo pública gala de su experiencia en esta especialidad. A continuación, se procedió a un combate entre dos alas volantes, cada una de las cuales arrastraba una cinta que la otra intentaba cortar, cosa que sucedió varias veces, antes de encontrarse en el aire ambos aeromodelos que cayeron abrazados al suelo, ante los aplausos del numeroso publico asistente.

Se fueron sucediendo los vuelos, con maquetas, helicópteros, veleros remolcados y reactores, sin tener que lamentar ningún incidente desagradable, gracias a la organización de voluntarios y al personal de la base que velaba por la seguridad del evento. Gustó mucho el trabajo de Eladio González, que, con sus dos MIG-15 construidos por él mismo de modo totalmente artesanal y equipando turbinas Merlin 160, nos demostró que, además de buen constructor, es un excelente piloto. Tampoco se quedaron atrás los bimotores, que demostraron, una vez mas, que lo difícil se hace fácil, cuando ambos motores funcionan sincronizados.

Un motovelero de mas de 4 metros de envergadura impresionó al respetable y nos hizo disfrutar las delicias del vuelo silencioso, pudiendo escuchar el silbido del aire con las alas, al pasar ante nosotros a toda velocidad, para iniciar una figura acrobática.

La belleza en el aire fue la prerrogativa que se reservó el equipo del Club Mar Menor . Equipados con cintas o humo, sus aviones danzaban en el aire, al son de la música. Por su parte, la escuadra de Molina del Segura nos dio una excelente demostración de vuelo.

La pequeña Patrulla Águila

El equipo de exhibición del Ejercito del Aire despegó sus cinco Bücker que efectuaron vuelos simultáneos en varias ocasiones. En unos casos, remolcando veleros y volando maquetas; en otros, volando acrobacia. Pero destacaron por su trabajo de vuelo simultaneo con aeromodelos equipados con turbinas eléctricas y decorados como la Patrulla Aguila , que arrancó fuetes aplausos entre los asistentes.

Se fueron sucediendo los vuelos, uno tras otro, mientras el público admiraba de cerca los más de 50 modelos expuestos en „estática‰. Desde la tribuna, se gozaba de un lugar privilegiado para abarcar toda la zona en la que se desarrollaba el festival. Había casetas para la venta de camisetas y recuerdos, así como bebidas y bocadillos.

Raúl Lozano fue la estrella, volando sus reactores en varias ocasiones. El modelo más admirado fue, sin duda, la excelente maqueta del „Eurofighter‰ . Una vez en el aire y viendo sus evoluciones, se tenía la sensación de que estaba allí volando su „hermano mayor‰ y no sólo por su gran tamaño, sino por el realismo del vuelo que le imprime Lozano .

Paracaidistas y la Águila de verdad

Llegó, después, la hora de que los paracaidistas de la Patrulla de Exhibición de la Escuela Militar de Paracaidismo embarcaran en un aviocar y despegaran ante la mirada atenta del público, para que, después de señalizar el punto de toma y dirección del viento, efectuasen su primer salto. Los „ícaros de Alcantarilla‰ evolucionaron en el cielo y fueron a tomar, perfectamente, en el punto señalado. El segundo salto se efectuó de la misma forma, aunque llevando alguno de los paracaidistas humo de colores, para dar mayor vistosidad en el aire. El último saltador portaba una gran bandera de España y tomó tierra, en la pista de cemento, junto al publico, al que arrancó fuertes aplausos.

No quedó ahí la cosa. El aviocar nos regaló con un par de pasadas por la pista y después de la toma, los ojos volvieron al cielo, buscando entre las escasas nubes que lo cubrían, a la Patrulla Aguila, pero la de verdad, que no tardó en aparecer en el firmamento, poniendo, con su exhibición, el broche de oro final al magnifico II Festival de Aeromodelismo de 2008. Domingo Tormo.

Más fotos en: Galería Fotográfica II Festival Aeromodelismo 2008 <http://www.aeromagazines.com/galeria22.htm>